El historial de tu paciente, en una sola ficha
Le pegas lo que ya tienes anotado —el cuaderno, la ficha de papel, lo que quedó en los mensajes—, le sumas la visita de hoy, y te lo devuelve en un solo expediente en orden: qué se le hizo y cuándo, qué falta registrar y cuál es el próximo paso.
- Todo su historial en orden, sin buscar en tres lados
- Te marca lo que falta registrar de esa visita
- Y te deja escrito el próximo paso del paciente
Pruébala gratis con un paciente tuyo
Déjame tu nombre y tu correo, y te abro la herramienta para que armes hoy el expediente de un paciente de verdad.
El expediente no está perdido, está repartido en cinco lugares
Un poco en la ficha de papel, un poco en el cuaderno, un poco en los mensajes y el resto en tu cabeza. Y cuando el paciente vuelve a los ocho meses, te toca reconstruir todo de memoria mientras él te mira desde el sillón.
Como es hoy
- Buscas su ficha entre papeles, mensajes y memoria
- No recuerdas qué quedó pendiente de la última visita
- El paciente se va sin que nadie le agende el control
Como se siente con la herramienta
- Abres su nombre y ves todo su historial en orden
- Te marca lo que falta registrar de esa visita
- Y te deja escrito el próximo paso del paciente
Es la misma información que ya tienes, pero junta y en orden. Cuando el paciente vuelve, no reconstruyes nada: abres su ficha y sigues donde quedaste.
Tres pasos y listo
Pegas lo que ya tienes
Copias lo que sepas de ese paciente: lo del cuaderno, lo de la ficha, lo que quedó en los mensajes. Tal como esté.
Le sumas la visita de hoy
Qué se le hizo, la fecha, y cualquier nota o foto que quieras que quede en la ficha.
Te devuelve su expediente
Una sola ficha en orden, con lo que falta por registrar y el próximo paso que le toca.
Así se ve por dentro
Cada paciente tiene una sola ficha: lo que se le hizo y cuándo, lo que falta anotar y qué sigue. Cuando vuelve, no empiezas de cero.