Expediente del paciente
Esonrisa
Le pegas lo que ya tienes anotado de un paciente, le sumas la visita de hoy y te devuelve una sola ficha en orden, con lo que falta registrar y el próximo paso.
Un poco en el cuaderno, un poco en la ficha, un poco en tu memoria
Un poco en la ficha de papel, un poco en el cuaderno, un poco en los mensajes y el resto en tu cabeza. Y cuando el paciente vuelve a los ocho meses, te toca reconstruir todo de memoria mientras él te mira desde el sillón.
Hoy eso pasa así: buscas su ficha entre papeles, mensajes y memoria. No recuerdas qué quedó pendiente de la última visita. Y el paciente se va sin que nadie le agende el control.
Pegas lo que ya tienes. Copias lo que sepas de ese paciente: lo del cuaderno, lo de la ficha, lo que quedó en los mensajes. Tal como esté.
Le sumas la visita de hoy. Qué se le hizo, la fecha, y cualquier nota o foto que quieras que quede en la ficha.
Te devuelve su expediente. Una sola ficha en orden, con lo que falta por registrar y el próximo paso que le toca.
Cada paciente tiene una sola ficha, siempre al día
Un ejemplo de demostración, con datos inventados: abres el expediente de Ana Torres y aparece de una:
El resultado: 9 visitas.
Todo lo que se le hizo, en orden y en un solo lugar. Cuando pregunte por su control, no tienes que reconstruir nada.
El expediente único es una de las herramientas de Esonrisa
Todo su historial en una ficha, con lo que falta y el próximo paso. La que estás viendo en esta guía.
Tres opciones de cita y el mensaje listo para mandarle.
Te dice a cuál contestar primero y qué te falta preguntarle.
Al paciente contento lo lleva a dejar su reseña; al molesto, a hablar contigo.
Tu precio mínimo y el recomendado por hora, con el porqué.
Cada visita anotada y el mensaje para que el paciente confirme.
Pruébala gratis con un paciente tuyo. Si te ahorra una sola búsqueda entre papeles, ya valió la pena. Sin tarjeta, sin instalar nada, sin compromiso.
Su historial no está perdido, está repartido.
Quiero probarla gratis