Esa reseña que te arruinó el día, respondida con calma
Pegas la reseña tal como la publicaron y te devuelve tres respuestas públicas listas para pegar, un mensaje privado para hablar con el paciente y un registro corto del caso. Lo público nunca dice que es tu paciente ni nombra su tratamiento.
- Tres respuestas públicas para elegir
- Un mensaje privado para arreglarlo
- Nada del paciente queda a la vista
Pruébala gratis con una reseña de verdad
Déjame tu nombre y tu correo, y te abro la herramienta para que la pruebes con una reseña que te haya llegado.
Una estrella, y la respuesta que escribes enojada
Te llega una reseña de una estrella y lo primero que te sale es defenderte: que hubo una urgencia, que el paciente llegó tarde, que el precio estaba claro. Y ahí está la trampa: cualquier detalle que cuentes en público confirma que es tu paciente, y quien mira tu perfil ve una discusión, no un consultorio.
Como es hoy
- Respondes en caliente, o no respondes nunca
- Para explicarte terminas contando cosas del paciente
- La reseña queda ahí, sin una respuesta tuya al lado
Como se siente con la herramienta
- Respondes sereno, con tres versiones para elegir
- Lo público no confirma nada del paciente
- La conversación de verdad pasa a WhatsApp, en privado
Quien mira tu perfil ve un consultorio que escucha y responde con calma. Lo que pasó con ese paciente se habla con él, en privado.
Tres pasos y listo
Pegas la reseña
Tal como la publicaron, y marcas si esa persona está en tus registros.
Le cuentas qué pasó
Si quieres, lo que dicen tus registros y tu política. Eso lo ves solo tú.
Eliges y respondes
Una de las tres respuestas públicas y, si es tu paciente, el mensaje privado para escribirle.
Así se ve por dentro
Pegas la reseña y la herramienta arma el registro del caso, tres respuestas públicas con su etiqueta y, si es tu paciente, el mensaje privado para escribirle. Ninguna respuesta pública nombra el tratamiento, la fecha ni el monto.