El tratamiento que terminaste, por escrito y firmado
Le dices qué tratamiento cerraste, qué se le hizo al paciente y quién lo firma, y te devuelve el comprobante en orden: cada paso que se hizo, quién lo aceptó y en qué fecha. Con una copia lista para mandarle a tu paciente.
- El tratamiento cerrado queda con fecha y firma
- Cada paso que le hiciste, escrito uno por uno
- Y una copia lista para mandarle a tu paciente
Pruébala gratis con un tratamiento tuyo
Déjame tu nombre y tu correo, y te abro la herramienta para que cierres hoy un tratamiento de verdad.
Terminaste el tratamiento y no quedó nada escrito
El paciente se levanta del sillón, te da las gracias y se va. Y meses después alguien pregunta qué se le hizo exactamente, cuándo terminó o si estuvo de acuerdo — y lo único que tienes es tu memoria y una hoja con dos renglones.
Como es hoy
- Terminas el tratamiento y no queda constancia de nada
- Nadie firmó que estaba conforme con lo que se hizo
- Meses después te toca reconstruirlo de memoria
Como se siente con la herramienta
- Cierras el tratamiento y queda el comprobante escrito
- Con cada paso que se hizo, la fecha y quién firmó
- Y el paciente se va con su copia en el teléfono
Es el mismo trabajo que ya hiciste, pero con respaldo. El día que alguien pregunte qué se hizo y cuándo, no dependes de tu memoria: abres el comprobante y ahí está.
Tres pasos y listo
Dices qué tratamiento cerraste
El nombre del tratamiento o el número de la orden, como lo tengas anotado.
Anotas qué se le hizo
Cada paso del tratamiento, la fecha del cierre, quién firma, y cualquier observación que quieras dejar anotada.
Te devuelve el comprobante
El cierre por escrito, en orden y con firma, más una copia lista para mandarle a tu paciente.
Así se ve por dentro
Cada tratamiento que cierras queda con sus pasos, su fecha y la firma de quien lo aceptó. Y tu paciente se lleva la misma hoja en el teléfono.