El tratamiento que cerraste
Esonrisa
Cierras el tratamiento, anotas qué se le hizo y quién firma, y te devuelve el comprobante por escrito: cada paso, la fecha y la firma, más una copia lista para tu paciente.
«Gracias doctora» y se va, sin nada firmado
El paciente se levanta del sillón, te da las gracias y se va. Y meses después alguien pregunta qué se le hizo exactamente, cuándo terminó o si estuvo de acuerdo — y lo único que tienes es tu memoria y una hoja con dos renglones.
Hoy eso pasa así: terminas el tratamiento y no queda constancia de nada. Nadie firmó que estaba conforme con lo que se hizo. Y meses después te toca reconstruirlo de memoria.
Dices qué tratamiento cerraste. El nombre del tratamiento o el número de la orden, como lo tengas anotado.
Anotas qué se le hizo. Cada paso del tratamiento, la fecha del cierre, quién firma, y cualquier observación que quieras dejar anotada.
Te devuelve el comprobante. El cierre por escrito, en orden y con firma, más una copia lista para mandarle a tu paciente.
Cada tratamiento que cierras sale con su comprobante
Un ejemplo de demostración, con datos inventados: cierras el tratamiento de Marta Sosa y el comprobante responde de una:
El resultado: 3 pasos.
Firmado por la paciente el día del cierre, con una copia lista para su teléfono. Tú archivas el comprobante y sigues con el día.
La conformidad de cierre es una de las herramientas de Esonrisa
El cierre por escrito, con sus pasos, la fecha y la firma. La que estás viendo en esta guía.
Todo su historial en una ficha, con lo que falta y el próximo paso.
Tres opciones de cita y el mensaje listo para mandarle.
Te dice a cuál contestar primero y qué te falta preguntarle.
Tres respuestas serenas y el mensaje privado para arreglarlo.
Tu precio mínimo y el recomendado por hora, con el porqué.
Pruébala gratis con un tratamiento tuyo. Si te ahorra una sola discusión sobre qué se hizo, ya valió la pena. Sin tarjeta, sin instalar nada, sin compromiso.
El mismo trabajo de siempre, pero con respaldo.
Quiero probarla gratis