Tres horarios listos para ofrecerle ya
Le cuentas cómo está tu semana —qué días tienes libres, cuánto dura el tratamiento, quién atiende— y te devuelve tres opciones de cita para ofrecer, con el mensaje ya escrito para copiar y mandar.
- Tres horarios concretos, no un «déjame ver»
- El mensaje ya escrito, listo para mandar
- Contestas antes de que pregunte en otro consultorio
Pruébala gratis con tu agenda de esta semana
Déjame tu nombre y tu correo, y te abro la herramienta para que la pruebes hoy con los huecos que de verdad tienes.
Cuando por fin le contestas, ya consiguió turno en otro lado
Te escriben pidiendo cita justo cuando tienes las manos ocupadas. Para contestar hay que abrir la agenda, cruzar cuánto dura el tratamiento con el horario de quien lo atiende, y recién ahí escribir. En ese rato, el paciente ya preguntó en otros dos consultorios.
Como es hoy
- Miras la agenda a las corridas, entre paciente y paciente
- Contestas «déjame ver y te aviso», y a veces no avisas
- El hueco de las tres de la tarde se queda vacío
Como se siente con la herramienta
- Le ofreces tres horarios que sí existen
- Con el mensaje escrito, solo copias y mandas
- Los huecos sueltos de la semana se van llenando
Es tu misma agenda, pero contestando en un minuto en vez de en tres horas. El que pregunta hoy se agenda hoy.
Tres pasos y listo
Le cuentas cómo está tu semana
Qué días tienes libres y a qué hora, cuánto dura el tratamiento y quién lo va a atender.
Arma las tres opciones
Cruza cada hueco con la duración del tratamiento y te propone tres horarios que de verdad te sirven.
Copias el mensaje y lo mandas
Te lo deja escrito con las tres opciones adentro, listo para pegar en el chat.
Así se ve por dentro
Cada vez que alguien pide turno, la herramienta te da tres horarios que encajan de verdad y el mensaje escrito para mandárselos. Tú solo eliges y pegas.