Ese caso que quedó impecable, también en tus redes
Le cuentas qué tratamiento hiciste y cómo quedó, y te devuelve el paquete completo: el post para tus redes, la idea del reel con sus tomas, la historia corta para tu perfil de Google y el mensaje para pedirle la reseña al paciente. Lo público nunca lleva su nombre.
- Un caso terminado se vuelve cuatro piezas
- Nada de lo que publicas nombra a tu paciente
- Y el pedido de reseña ya viene escrito
Pruébala gratis con un caso tuyo
Déjame tu nombre y tu correo, y te abro la herramienta para que conviertas hoy un tratamiento de verdad en contenido.
Tu mejor caso del mes terminó guardado en el expediente
La ortodoncia que llevó dos años, la paciente que llegó con miedo y se fue sonriendo. Todo eso pasó de verdad en tu sillón, y no salió de ahí. Mientras tanto, tu perfil sigue con la misma foto de hace meses.
Como es hoy
- Terminas un caso precioso y se queda en la ficha
- Te sientas a escribir un post y no sabes por dónde empezar
- Pedir la reseña te da pudor, así que no la pides
Como se siente con la herramienta
- Le cuentas el caso en dos líneas, como a un colega
- Te devuelve el post, el reel y la historia del caso
- Y el pedido de reseña, en varias versiones para elegir
El trabajo difícil ya lo hiciste en el sillón. Esto solo lo saca del expediente y lo pone donde la gente lo ve.
Tres pasos y listo
Cuentas qué le hiciste
El tratamiento, en tus palabras. Una línea basta: lo que le contarías a un colega.
Dices cómo quedó
El resultado, y si tienes fotos, qué se ve en el antes y en el después.
Te devuelve el paquete
El post, la idea del reel con sus tomas, la historia corta para tu perfil y el pedido de reseña para tu paciente.
Así se ve por dentro
Le cuentas el caso como se lo contarías a un colega, y te devuelve todo lo que hace falta para que ese trabajo se vea. Lo público nunca lleva el nombre de tu paciente; el pedido de reseña sí, porque es solo para esa persona.