Sabes si aceptarlo, antes de decir que sí
Le pegas la descripción del caso —qué te pide, en qué condiciones— y te da una lectura rápida del riesgo: aceptar o declinar, por qué, y los pasos para protegerte si lo tomas.
- Sabes el riesgo antes de decir que sí
- Una respuesta clara: aceptar o declinar
- Y los pasos para protegerte si lo tomas
Pruébala gratis con un caso de esta semana
Déjame tu nombre y tu correo, y te abro la herramienta para que la pruebes con un caso de verdad de tu consultorio.
Aceptas y recién ahí conoces el riesgo
Un paciente te pide un tratamiento grande, con descuento, sin dar nada a cambio, o algo que no es tu especialidad — y aceptas por no perderlo. A veces sale bien. A veces el tratamiento se complica, el paciente no paga, o reclama por algo que nunca prometiste.
Como es hoy
- Aceptas casos complicados por no perder al paciente
- Te enteras del riesgo cuando ya empezaste el tratamiento
- Y te quedas sin cómo protegerte si algo sale mal
Como se siente con la herramienta
- Sabes el riesgo antes de decir que sí
- Una respuesta clara: aceptar o declinar
- Y los pasos para protegerte si lo tomas
Sigues aceptando los casos que te convienen. Los otros los ves venir, antes de que te compliquen el mes.
Tres pasos y listo
Le pegas el caso
Qué te pide el paciente, qué condiciones puso.
Arma la lectura
El nivel de riesgo, y si te conviene aceptar o declinar.
Decides con la razón delante
Y si lo tomas, los pasos para protegerte.
Así se ve por dentro
Le pegas el caso y te da la lectura: el riesgo, si conviene aceptar o declinar, y los pasos para protegerte si lo tomas.