Antes de pedir la reseña
Esonrisa
Antes de pedirle la reseña, sabes cómo quedó el paciente: al contento, la invitación pública; al molesto, un mensaje privado para resolverlo antes.
Pides la reseña sin saber cómo quedó el paciente
Pides la reseña apenas termina la cita, sin saber si el paciente quedó de verdad conforme. Y el que salió con algo sin resolver a veces recibe la misma invitación que el que salió feliz — la mala calificación queda pegada en tu perfil durante meses.
Hoy eso pasa así: pides la reseña sin saber cómo quedó el paciente. El que salió molesto a veces recibe la misma invitación. Y una mala calificación pública te cuesta meses bajarla.
Le preguntas cómo quedó. El nombre del paciente, el tratamiento que le hiciste y qué tan conforme salió.
Arma la ruta. Si quedó contento, te da el mensaje para pedirle la reseña. Si quedó molesto, te da el mensaje privado para resolverlo.
Envías el mensaje correcto. Al público lo que suma, al privado lo que se arregla.
Cada paciente sale con su ruta ya decidida
Un ejemplo de demostración, con datos inventados: un paciente responde "La verdad esperé más de la cuenta en la sala", y la herramienta decide de una:
Resolución privada, antes de que se vuelva pública.
Reseñas sin sustos es una de las herramientas de Esonrisa
Al contento, la invitación. Al molesto, la conversación privada. La que estás viendo en esta guía.
El orden del día: a quién responder ya y a quién dejar para después.
Tres opciones de cita y el mensaje listo para mandarle.
Todo su historial en una ficha, con lo que falta registrar.
Cuántas unidades comprar y cuánto vas a gastar.
Qué celebrar, en qué enfocarse y qué vigilar, cada semana.
Pruébala gratis con un paciente de esta semana. Si te evita una sola mala calificación pública, ya valió la pena. Sin tarjeta, sin instalar nada, sin compromiso.
Las reseñas públicas quedan para quien de verdad salió contento.
Quiero probarla gratis