Las consultas que entran
Esonrisa
Sabes qué hacer con la consulta apenas entra, con una ficha clara y el mensaje ya escrito para pedir lo que falta.
«Hola, ¿cuánto sale un implante?» y nada más
Ni qué le pasó, ni desde cuándo, ni si ya vino antes. Contestas con un precio suelto, no vuelve a escribir, y te quedas sin saber si era alguien que necesitaba atenderse o alguien que recién estaba averiguando.
Hoy eso pasa así: contestas de memoria, con lo poco que te escribieron. Se te olvida preguntar justo lo que hacía falta. Y al cierre del día no sabes a quién le quedaste debiendo una respuesta.
Pegas lo que te escribieron. El nombre, qué está pidiendo, de qué zona es y qué tan apurado suena. Si tienes una foto o una nota, también van.
Arma la ficha. Te dice qué tan lista está esa consulta, qué datos faltan y cuál es el próximo paso.
Contestas con lo que falta. Si hay que preguntarle algo, te deja el mensaje escrito para copiar y mandar.
Cada consulta que entra sale con su ficha
Un ejemplo de demostración, con datos inventados: llega el mensaje "Se me partió un diente de adelante anoche. ¿Atienden hoy?", y la ficha responde de una:
El resultado: 3 preguntas.
Con el mensaje para pedir esas dos preguntas ya escrito, listo para copiar y mandar. Tú decides con datos, no con la prisa del momento.
El calificador de consultas es una de las herramientas de Esonrisa
La ficha de cada consulta, con lo que falta y el próximo paso. La que estás viendo en esta guía.
Tres opciones de cita y el mensaje listo para mandarle.
Todo su historial en una ficha, con lo que falta registrar.
Al paciente contento lo lleva a dejar su reseña; al molesto, a hablar contigo.
El cierre por escrito, con sus pasos, la fecha y la firma.
Tres respuestas serenas y el mensaje privado para arreglarlo.
Pruébala gratis con una consulta de hoy. Si te evita una sola respuesta a medias, ya valió la pena. Sin tarjeta, sin instalar nada, sin compromiso.
La misma consulta de siempre, con una ficha adelante.
Quiero probarla gratis